martes, 11 de febrero de 2014

Acoso Financiero


Una de cada 10 personas casadas piensa que su cónyuge es un acosador financiero, según una encuesta reciente de CreditKarma.com que dio pie para identificar cuatro conductas de "acoso financiero" entre parejas.

El acoso o bullying financiero, se parece mucho al adolescente o en línea o laboral y "es cuando una persona en una posición de poder intimida a otra persona para que haga lo que ella quiere".

En su reporte CNN Expansión cita a la terapeuta de parejas Argie J. Allen, doctora y directora de Capacitación Clínica del Departamento de Terapia de Pareja y Familiar de la Universidad de Drexel, para señalar que "el acoso financiero está relacionado con el poder y con el control. Así que, uno de los cónyuges puede ser particularmente dictatorial -y acosador- sobre cómo el otro maneja el dinero.  También es un signo de problemas a futuro. Entre menos libertad financiera tiene una persona, más vulnerable está en la relación".

Éstos son cuatro de los comportamientos de acoso más comunes; y algunos consejos sobre cómo afrontarlos:


1. Me hace sentir culpable por mis hábitos de compra: Primero, considera si tienes o no una razón por la cual sentirte "culpable". Ya sea que estés comprando comida para tu familia -o regalos para las personas en tu lista de regalos de Navidad- saber que vas a comprar de manera inteligente, sin exceder los límites y manteniéndote dentro del presupuesto de la familia, puede ayudar a eliminar la capacidad de un acosador para hacerte sentir culpable. Pide al acosador que cambien roles durante una semana - pedir a alguien que nunca compra comestibles o ropa para los niños que haga las compras abrirá sus ojos a lo caro que puede ser. Si, por el contrario, tus compras están obstaculizando la capacidad de la familia para pagar sus otras cuentas o para ahorrar, lo más probable es que ya te sientas culpable y que el acosador sólo esté añadiendo presión. Comienza a registrar tus gastos de forma independiente para ver dónde puedes hacer recortes.





2. Limita mis gastos mensuales: Esto a menudo se manifiesta cuando se espera que una parte pague todas las facturas del hogar o de los hijos y se queda sin dinero discrecional para sus gastos propios.  Una pareja debe tener un consenso sobre cómo se gasta el dinero que ingresa, cuánto se gasta en transporte, vivienda, alimentación, etc.  El propósito de hacer esto es que quede suficiente cada mes para ahorrar, y para que cada persona tenga algún " dinero libre" para gastar, dice Hatcher. Si no puedes encontrar la manera de cubrir todos estos gastos básicos por tu cuenta, un asesor financiero te puede ayudar a determinar un presupuesto viable.





3. Hace que le muestre los recibos de todas las compras: Esto está relacionado con "falta de confianza", así como con poder y control, dice Allen.  También establece una dinámica padre/hijo entre la pareja, la cual no es saludable entre dos adultos. En la mayoría de los casos, dice, este comportamiento es un síntoma de problemas más grandes que necesitan ser abordados. "La terapia de pareja es definitivamente necesaria para llegar a la raíz del problema".



4. Me impide tener tarjetas de crédito:  Si la mala gestión del crédito ha sido un problema en el pasado, debe ser abordado y resuelto. Pero no debe evitar que uno de los cónyuges tenga voz y voto en la vida financiera general de la familia. Algo más preocupante: otras investigaciones han demostrado que entre más frecuentes sean las peleas de una pareja por dinero, más probabilidades tiene de divorciarse.  Tratar de conseguir crédito después del divorcio sin un historial crediticio es muy difícil.  En conclusión: mantener secretos financieros a un cónyuge no es la mejor idea; pero nadie puede impedir que solicites una tarjeta de crédito por tu cuenta.

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Link: http://www.elmundo.com.ve/

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Negocios con Familia o Amigos?



El hecho de que los integrantes de una empresa sean de una misma familia o tengan una amistad plantea una serie de dudas debido a que existe una confusión entre las relaciones familiares y la operación del negocio. Esto repercute negativa o positivamente en su productividad y competitividad. Lograr un equilibrio ante este panorama no es tarea fácil.
De acuerdo con John Ward, autor del libro El éxito en los negocios de familia, este tipo de organización requiere de estrategias poco habituales, teniendo como principio básico la planificación y la participación activa de cada integrante.
Analizar primero los pros y contras para ver si de verdad estarás mezclando negocios con placer o si por el contrario estás añadiendo el factor quiebra, es fundamental a la hora de vencer los obstáculos sin poner en riesgo nuestros vínculos y lazos personales. 

Para la economista Patricia Cortázar el hecho de mezclar negocios y relaciones afectivas, ya sean familiares o de amistad, ofrece un reto en la presente dinámica del mercado porque las compañías de esta naturaleza tienen una buena oportunidad de participar en las cadenas productivas.
“Si las personas que serán los futuros integrantes de la empresa están bien preparadas, son realistas sobre sus opciones y sus objetivos y actúan en el momento oportuno, el proceso puede producir una solución satisfactoria para todos e incluso fortalecer su unión afectiva”, indica la experta.
Es importante que entre los parientes haya confianza; así no surgen conflictos que alteran el éxito de la empresa e incluso lo impidan.
La licenciada Cortázar reitera que el triunfo de dicha combinación radica en la elección de los líderes del proyecto y desde un principio “poner las cartas sobre la mesa” para pronosticar qué cauce llevará la administración del negocio.
Las personas que dirigen y gestionan el rumbo del negocio deben desarrollar aptitudes de liderazgo, asegura Patricia, ya que tienen que aprender a separar los asuntos personales de las situaciones empresariales. En esta recomendación es esencial asumir a la compañía como una organización familiar pero sobretodo económica.
Aplicar medidas preventivas para solucionar posibles o futuros problemas:
Identificar los objetivos y compartir una misma visión para Vladimir Espejel, especialista en Pymes, es un punto valioso a definir, es un plan de acción, donde todos los integrantes puntualicen metas reales a un corto, mediano y largo plazo. Al mismo tiempo que ayuda a vislumbrar el camino y el ritmo que llevará el negocio, esta medida contribuye a fortalecer desde un inicio el “know how”, para sacar adelante y mantener su operación. Las empresas familiares suman dos tercios de todos los negocios mundiales.
“Estamos hablando desde una pequeña empresa, una franquicia, hasta una gran asociación, es  importante dictar las reglar antes de empezar el juego", manifiesta el economista.
Busca asesoría estratégica externa y objetiva
Es necesario involucrarte y mantenerte informado en todo lo relacionado a tu negocio, desde la parte legal hasta la cuestión organizacional. El licenciado Espejel expresa que la asesoría es clave, debe verse como una inversión a futuro.
“Es imprescindible anticiparse a una crisis o tensión, la ayuda de un asesor o especialista es oportuna, porque dicha persona no está involucrada familiar ni afectivamente. Su visión se inclinaría hacia un lado más objetivo”, sugiere Vladimir.
Sólo una de cada 10 empresas familiares continúa en la tercera generación.
El objetivo de esta recomendación menciona Patricia Cortázar, es generar en los empleados cierta afinidad con la compañía, buscando incrementar la productividad y establecer claramente cuál es la función de cada persona que labora en el negocio.
“Es vital ofrecer un lugar digno a cada empleado dentro de la empresa lo cual enriquece la relación laboral y genera una actividad más rentable” advierte la experta.
En conclusión los especialistas económicos opinan que el éxito o el fracaso de una empresa familiar se deben a la gestión de las cabezas estratégicas, por ello la importancia de la capacitación constante. La familia debe mantenerse con un afán de colaboración, unida a través de las generaciones pues se deben heredar los principios básicos de pertenencia y equilibrio.
Un reciente estudio muestra las siguientes estadísticas con respecto a las causas de fracaso en estas compañías:
· 60% relaciones familiares no equilibradas con la empresa
· 10% no tiene sucesor con éxito
· 10% falta de capital para el crecimiento
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martes, 14 de enero de 2014



¿Otra vez en el punto de partida, iniciando un año con los mismos propósitos que tenías hace 12 meses?. O bien, quizás aunque se esforzaron, las cosas no salieron como lo esperaban.

Algunos porque no pasaron del decir al hacer, otros porque quizás no tienen claro qué es lo que realmente desean, otros porque decidieron abandonar el camino, en fin, todo sucede por algo. Lo bueno es que tenemos tiempo de planear, así que sentí interesante compartirles algunos de los malos hábitos que tenemos los seres humanos que no contribuyen a la materialización de nuestros proyectos.

Pedro Sifontes, Coach de Liderazgo Creativo señala varios hábitos que debemos considerar, identificar y evitar para poder salir adelante. Estos son:
1. El no tener prioridades claras. El aprender a gestionar nuestra vida nos ayudará a organizar mejor nuestro tiempo. Los mejores líderes son los que han aprendido a establecer prioridades. ¿Estás invirtiendo tu tiempo sabiamente?

2. Prometer más de lo que puedo cumplir. Muchas veces como líderes hacemos promesas con tal de complacer al jefe o al equipo, y después quedamos mal. Subestimamos el tiempo o presumimos del futuro. ¿Estás cumpliendo tus promesas?

3. Expectativas poco realistas. No se pueden obtener buenos resultados en el trabajo cuando no se tiene bien claro lo que realmente esperamos de las personas que laboran con nosotros. ¿He clarificado las expectativas que tengo de cada colaborador?

4. Ser de doble ánimo. Hay líderes que un día son una maravilla y al siguiente día dejan de serlo, parece que se levantaron del lado equivocado de la cama. Esa inconsistencia hace que muchos no quieran trabajar con él o ella. ¿Soy de doble ánimo?

5. Tener oídos sordos. Aquellos que hablan pero nunca escuchan, ni siquiera a ellos mismos en lo que están diciendo. ¿Estoy escuchando a otros? ¿Me estoy escuchando al hablar?

6. Decir sí cuando debes decir no. Hay líderes que buscan popularidad que dicen si a todas las cosas cuando en realidad no quieren. Esto es producto de la inseguridad del mismo. ¿Tengo el coraje de decir no cuando se necesita?

7. Tener favoritos. No es malo tener favoritos, lo malo es estar de acuerdo siempre con ellos. Hay que tener cuidado de no crear una codependencia. Ser un líder de éxito requiere vivir en interdependencia. ¿Tengo favoritos?

Los anteriores puntos no tienen como objetivo señalarte, todo lo contrario, la idea es que reconozcas los que hay en ti y sepas que es eso lo que puede estarte deteniendo en el camino hacia la realización de tus sueños y trabajes esas debilidades para liberarte, soltarte y avanzar al ritmo y hacia la meta que tienes.
Como bien dijo Albert Einstein: "si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo."
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viernes, 11 de octubre de 2013

5 CLAVES PARA MEJORAR TU AUTOESTIMA


La autoestima es la opinión que tienes de ti. Algunas personas se tienen en un alto concepto; son esas que se creen valiosas y capaces. Otras, por el contrario, sufren del síndrome de “poca cosa” –se sienten inseguras e inferiores a los demás. Las primeras suelen vivir relajadas y felices y, sobre todo, con más éxito que las segundas, pues se sienten capacitadas para enfrentar los retos de la vida y merecedoras del éxito. Salta a la vista que tener un sano nivel de autoestima es vital para el bienestar total. Para fortalecerla y elevarla:

1. Refuerza la voz positiva
Haz una lista de las cosas que haces bien, tus talentos o aptitudes y tus mejores cualidades. Nada es insignificante: “Sé escuchar”; “Soy amigable”: “Tengo facilidad para los números”; “Cocino muy bien”. Repásala todos los días. Recuerda: la baja autoestima es el resultado de concentrarte en los signos de menos (reales o imaginarios), no en los de más. Este paso te ofrece una perspectiva más amplia.

2. Aprende a tratarte con respeto y consideración
Cultiva tu bienestar total. Para ello debes conocerte y saber qué necesitas para sentirte una persona realizada y feliz. ¿Comenzar un plan de ejercicios? ¿Cortar con una relación tóxica? ¿Capacitarte para un mejor puesto en el trabajo? ¿Invertir más tiempo en tus pasatiempos favoritos? Hacer el esfuerzo de llenar tu vida de todas esas cosas que te nutren en mente, cuerpo y espíritu, es un paso importante para sentirte un ser valioso y merecedor del respeto propio y ajeno.

3. Escucha tu monólogo interior
¿Qué te dices cuando intentas algo nuevo, si cometes un error o incluso al recibir un elogio? Tal vez “No sirvo para esto”; o “Ella dice eso porque no me conoce”. Préstale atención a tus pensamientos, pues estos te revelan la opinión que tienes de ti; ellos son la base de tu autoestima.



4. Aprende a identificar la voz negativa
Ahora que tomas nota del constante monólogo interno, aprende a reconocer a ese crítico. Quizás es un eco de alguien en tu pasado, un familiar o maestro que tú has interiorizado. Es ese que generaliza: “Siempre te equivocas”; o el que te etiqueta: “Eres un/una…”.

5. Desmiente y contra-ataca

De acuerdo con los sicólogos, reconocer la voz de ese crítico interior es la mitad de la batalla. Ya estás consciente de lo que te dices y del efecto que esto tiene en ti. Ahora puedes desmentirlo: “No es cierto que siempre me equivoco”. Acto seguido, recuerda todas las veces que NO te equivocas.



Fuente : http://vidasana.about.com

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lunes, 7 de octubre de 2013

Tips para el Manejo de la IRA




El enojo es una emoción natural de todo ser humano, es parte de nosotros mismos y aunque en nuestra cultura el enojo no es algo muy aceptable  no podemos negarlo ya que también es una forma de expresión  ¿Pero que pasa cuando esta forma de expresión se vuelve  ÚNICA  ante situaciones de estrés? 



El reaccionar de una forma repetidamente se forma una costumbre, por lo tanto a mas usemos una forma de expresión mas natural saldrá la próxima vez que sienta que me enojo. Esto en un futuro se pude volver una reacción que no discrimina cuando debo enojarme y un estado constante de enojo o ira y reaccionar así en cada ocasión lo amerite o no. 

Para esto se propone un ejercicio muy sencillo : 



1-Apunte en una hoja las situaciones en que ha perdido el control de la ira. Vea en estas situaciones que sintió o pensó . Trate de ver si hay un patrón (ejemplo: me enoje 5 ocasiones en esta semana, todas fueron con diferentes personas pero en todas me sentí atacado). 



2- Si hay un patrón  vea que tan realista es la sensación que experimento "¿Todos me atacaron? o en realidad solo lo interprete así y solo fueron duros o me decían las cosas por mi bien pero no con afán de atacarme? "






3- Desafíe  sus pensamientos. Si cree que lo están atacando, dude un poco de esto, vea que otra buena razón tienen estas personas para ser así, busque una explicación alterna a esta interpretación  (Tal vez no es un ataque, tal vez así se comporta con toda la gente pero no es su intención hacerme sentir atacado). 



4- Apunte estas explicaciones alternas, tráigalas a la mano y úselas para si mismo. (Me siento que voy a enojarme pero me detengo un momento y pienso en mis explicaciones alternas) 



5- Vea como poco a poco el reflejo del enojo va disminuyendo, compruebe que hay formas alternas de obtener respuestas y no solo enojandonos (habrá veces en que sera necesario expresar el enojo y esta bien, hay gente que solo al vernos enojados reacciona, pero también es ver que la mayoría de la gente no necesita que estemos enojados para que reaccionen positivamente ante lo que pedimos o queremos.)


No es tan difícil como se cree, ¿ Qué esperas? aprende ya a manejar tu IRA 

Fuente : http://www.taringa.net

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jueves, 3 de octubre de 2013


Si tienes este tipo de personas en tu equipo es mejor deshacerte de ellas antes de que afecten el clima laboral de tu empresa.


Desde un proceso de contratación a consciencia hasta un programa de entrenamiento intensivo; quizás hayas hecho todo lo que estaba en tus manos para encontrar y preparar a los mejores empleados para tu empresa. Pero no existe ningún sistema completamente infalible, y a veces una ‘manzana podrida’ puede colarse en tu equipo. 


Claramente, algunas personas necesitan sólo un cambio de dirección para ir por el buen camino, por lo que corregir ciertos comportamientos debe ser tu primer paso. Pero en otras ocasiones, los empleados pueden ser tan tóxicos que podrían contaminar todo tu espacio laboral, afirma Suzanne Benoit, fundadora de Benoit Consulting Services. 


“Puedes tener a alguien que sea muy bueno, pero que hace que otras personas de la oficina se vayan llorando a casa”, dice Benoit. “Si tienes personas que están interfiriendo con el desempeño de otros, entonces debes considerar despedirlas”.



Es una buena idea consultar con un consejero legal antes de despedir a alguien por su comportamiento, de tal manera que te protejas. Pero en la experiencia de Benoit existen tres tipos de empleados que te conviene sacar de tu empresa cuanto antes: 


1. El intocable: Si alguien se ha hecho a sí mismo “invaluable” o ha construido una relación demasiado cercana a alguien poderoso dentro de la empresa y está usando su posición para molestar a otros o recibir un tratamiento preferencial, la situación puede convertirse en dañina para tu empresa. Benoit ha visto situaciones en las que el dueño de la empresa ha renunciado a mucho control y se lo ha otorgado a un asistente o subordinado, al grado de temer despedir a esa persona. 



Quizás tu asistente o alguien de tu equipo esté cruzando la línea de su autoridad; o un vendedor novato está dando órdenes en toda la oficina. Si ves este tipo de comportamiento o sientes que hay una sensación de superioridad en algún empleado es momento de investigar la fuente y de ser necesario despedir. 

2. El agitador: Éste es el tipo de personas que pone a un colega contra otro usando los chismes, los rumores o las insinuaciones. El agitador puede encontrarse en el centro de cualquier drama oficinista, posiblemente observando y hasta comiendo unas palomitas. Y mientras que los argumentos pudieran parecer sin sentido, esta persona está causando alteraciones repetidas en el espacio de trabajo, lo que disminuye tu productividad y la lealtad de los empleados. 


Cuando hay una discordia repetida en tu oficina, fíjate en la persona que parece estar orquestándola; probablemente tratando de actuar como ‘intermediario’ o incluso comentándote varios eventos que ocurren en la oficina con el fin de involucrarte. Después, ten una discusión franca con esa persona de tus expectativas sobre cómo esperas que se comporte tu equipo. Si eso no funciona, debes despedir.

3. El renegado: A pesar del entrenamiento y de la corrección constante, esta persona simplemente no sigue las reglas y pone tu empresa en peligro. Ya sea no usando el casco protector en espacios de construcción o tomando decisiones que no están autorizados para tomar, los renegados están determinados a hacer las cosas a su modo. 


Este tipo de actitudes pueden terminar en una pérdida de clientes o hasta en amenazas para la seguridad. Y lo peor: cuando otros empleados vean que no todos siguen las reglas, podrían generarse más renegados.

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lunes, 30 de septiembre de 2013

Vístete como un emprendedor

¿Es mejor estar sobrevestido o pasarse de fachoso? Esta pregunta puede resultar muy extraña, debido a que implica que forzosamente te verás ridículo. Además, es un poquito limitante: Camiseta o traje. Shorts o pantalones. Zapatos o cholas.


De acuerdo, probablemente es mejor estar sobrevestido, porque al menos así no te verás como alguien flojo. “La primera pregunta que debes hacerte es, ¿puede interpretarse como una falta de respeto?”, sugiere Jay Adelson, CEO de la startup de geolocalización SimpleGeo. “Y si la respuesta es afirmativa, me voy a arreglar. Es una señal de inteligencia”.

Porque la vestimenta representa propiedad. Cuando te presentas, tu ropa connota consideración o falta de consideración. Si estás sobrevestido, tienes mayor oportunidad de terminar en el lado correcto de lo que es propio. Tu vestimenta termina siendo tu agente. Si tu agente es un tonto, podrías terminar consiguiendo el trato, ¿pero por qué correr ese riesgo?

Cada día es más común ver en los espacios laborales a gente usando jeans y camisetas para trabajar. Apple inició con esta tendencia en 1977 con un Steve Jobs en jeans, t-shirts y chanclas. Después, HP copió este código de vestimenta para competir con el talento en ingeniería (aunque Bill Gates también reclama el crédito). De cualquier manera, estas compañías cambiaron todo. Hicieron de la vestimenta casual un emblema. 
“Noventa por ciento del tiempo uso jeans, flip-flops y t-shirts. Usar una gorra y jeans para un velorio es irrespetuoso. Fuera de eso, la forma en la que te vistes es la forma en la que te vistes”, afirma Mike Repole, co-fundador de Vitaminwater.

Sin embargo, resulta extraño que aunque la vestimenta casual es una realidad, aún pensamos en el estilo en términos de formalidad: cuanto más avances en la escala del estilo, más “elegantes” son las prendas. Pero esto también te puede llevar a vestirte de más, lo que puede ser un grave error. Usar ropa que se siente rígida te hace parecer un impostor.


“Queremos que las personas sean ellos mismos”, dice Jeff Ckavier, fundador de la firma de capital de riesgo SoftTech VC. “Una inversión será potencialmente para cinco, siete o 10 años. Lo último que quieres es tener a alguien que se presente en traje y corbata cuando es obvio que no está acostumbrado a usarlos”.

A veces hay algo más en juego: “Si un desarrollador o un co-fundador de una startup llega usando pantalones caquis y una camisa de manga larga completamente abotonada, enviará un mensaje del tipo de desarrollador que es”, afirma Mat Meeker, cofundador de Meetup y Polaris Venture Partners. “Dirá que no deberían estar iniciando una compañía, sino que deberían trabajar en un corporativo para desarrollar en él”.

Si estás vestido adecuadamente (en ropa que te queda bien y en la que te sientes cómodo), siempre te sentirás casual. No importa que estés usando un traje de $15,000, si el traje te queda a la perfección, te sentirás relajado. 
La taxonomía de lo casual

En resumen, casual es una forma de pensar, no sólo de vestir. Pero eso no significa que no puedas tener una herramienta secreta a tu disposición. Algo que te ayude a sentirte cómodo y seguro. “Tengo un saco clásico, en azul marino, que guardo siempre en la oficina”, dice Meeker. “Si me reúno con emprendedores, uso jeans y una camiseta. Pero si me reúno con inversionistas, me pongo el saco. Es versátil y simple”.

De lo que habla Meeker es una de las herramientas más útiles de los negocios: el saco de repuesto. Este saco debe ser de dos botones (nunca en los brazos, a menos de que tu negocio esté en un yate) de color azul marino o gris oscuro. Procura que te quede a la perfección (que un sastre lo haya arreglado), que muestre un poco de camisa en las mangas y que no sea parte de un traje completo. El saco debe ser único y verse bien con prácticamente todo: jeans, caquis, tenis, lo que sea (nuevamente, menos con shorts, a menos de que estés en un yate).  

Si eres de los que caminan mucho con un maletín o una mochila, siempre guárdalo ahí. Si pasas mucho tiempo en el auto, guárdalo en el auto. El chiste es que siempre esté a tu disposición.

Un saco tiene muchas funciones. Permite guardar cosas, como mentas o papeles, y esconde otras como manchas o arrugas. Pero lo más importante es que sugiere cosas: que no eres flojo, ni tonto, ni del tipo de personas que dan todo por hecho. Que tú y tu idea o compañía probablemente no funcionan a la perfección, pero al menos lo estás intentando. Y ése es el punto. 


1. El casual forzado: Hay pocos intentos de estilo más desafortunados que parecer más casual de lo que en realidad eres. Y los que cometen este error pocas veces lo notan. No tienen otro punto de referencia que el que intentan tomar prestado de alguien más, por ejemplo, de sus hijos.

Algunas preguntas para saber si estás forzando tu look casual son: ¿Estás usando shorts aunque nunca te has considerado una persona de shorts? Podrías estar forzando lo casual.  ¿Usas lentes de sol que se le verían mejor a un director de cine alemán? Podrías estar forzando lo casual. ¿Hay alguna referencia o frase en tu camiseta que no entiendes? Podrías estar forzando lo casual.

2. El casual ambivalente: Éste es el look Zuckerberg. Sudadera, shorts, chanclas deportivas. Todo dispuesto de tal manera que parezcas lo contrario a alguien astuto o muy inteligente. Para poder usar este estilo necesitas ser muy bueno. Muy bueno.

3. Business casual (casual de negocios): Un término ahora sin sentido que era muy utilizado a finales de la década de los 80. Incluye pantalones plisados, camisa de botones y otros accesorios que ya no se recomienda utilizar.

4. Casual impecable: Otra forma de decir el casual apropiado. Es en este punto donde nos referiremos a los italianos. Ellos tienen una expresión muy útil llamada spezzatura, que dicta que la perfección viene de la ligera imperfección. Es una idea antigua, reintroducida en el mundo en 2006 por el director de moda de Esquire, Nick Sullivan. Este estilo permite pequeñas fallas y un sentido de estilo que permite la comodidad, la individualidad, e incluso la ambivalencia. Lo que los italianos quieren decir es que se puede lucir formal y casual al mismo tiempo.

Fuente: http://www.soyentrepreneur.com 

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viernes, 27 de septiembre de 2013

15 formas de mantenerte motivado


Toma una fotografía de tu rostro un martes a medio día, después haz lo mismo un viernes a las 8 de la mañana. En muchos casos podríamos colocar la segunda foto en el diccionario a un lado de la palabra “desmotivado”. Para combatir el desgano que se acumula durante la semana debemos recurrir a ciertos trucos que nos ayudarán a rendir al 100 % todos los días.

1. Haz un trato contigo mismo. Si has postergado mucho tiempo una actividad que tienes que realizar, prométete alguna recompensa para cuando la termines. Puede ser algo así: Cuando finalice este informe, me iré a tomar un paseo por el parque y disfrutaré de un helado.

2. Finge. Si no te sientes motivado entonces actúa como si lo estuvieras. Por extraño que parezca, dentro de unos minutos realmente comenzarás a sentirte con buen ánimo.




3. Enfócate. Cuando quieras realizar alguna actividad, establece un objetivo gene
ral y varios específicos para llevarla a cabo. Termina primero las pequeñas metas y de esta forma te sentirás lo suficientemente motivado para completar las obras más grandes.




4. Como en los exámenes, lo más difícil primero. Si realizas los pendientes comenzando por los que te generan más contratiempos al final tendrás la energía para terminar por completo tus deberes. Esto facilitará en gran medida la resolución de los las preocupaciones diarias y aumentará tu confianza.




5. Inicia lentamente. En lugar de comenzar a hacer algo a toda velocidad, visualiza la tarea y llévala a cabo lento pero seguro; también piensa en la forma más eficiente de realizarla. A un ritmo lento es mucho mejor que no empezar nada en absoluto.

6. Compárate contigo mismo y no con los demás. Compara lo que tienes y lo que logras con tus propios resultados, si lo haces con los logros de otros, lo único que lograras será  desmotivarte; siempre habrá alguien que tenga más cosas que tú o que logre mejores  resultados que los tuyos. No permitas que la vida de los demás sea tu meta a alcanzar.
El examen de los resultados es importante para que veas en la que te ha ido mal en el pasado y así evitar cometer los mismos errores. Pero también es importante para ver cuánto has  mejorado y lo lejos que has llegado.

7. Recuerda tus éxitos. A menos que te la hayas pasado encerrado toda tu vida, lo más probable es que tengas por ahí algunas cosas de las que te puedes sentir orgulloso. Deja de recordar tus fracasos, recuerda tus éxitos y regocíjate con ellos.




8. Observa a los héroes. Lee sobre ellos, mirarlos, escucharlos; descubre que fue lo que hicieron y lo que marcó sus vidas. Pero recuerde que ellos son personas como nosotros,así que no admires al individuo sino a las acciones que realizó.

9. No temas al fracaso. En lugar de pensar en las metas que no pudiste lograr, redefínelas acciones que no ocurrieron como tal como lo planeaste, retroaliméntate y aprende de ellas.
Trata de encontrarle algo útil a cada una de las desilusiones. Pregúntate: ¿Qué puedo aprender de esto?

10. Haz un estudio sobre lo que vas a hacer. De este modo, tus expectativas se basarán más en la realidad. También escucha los consejos sobre cómo sortear las dificultades que se pueden presentar en el camino. La gestión de tus expectativas puede reducir la frecuencia de fracasos y disminuye la falta de motivación que suele seguir cuando el entusiasmo se ha  disipado.

Cuando sabes lo que le ha ocurrido a otras personas en situaciones similares, puedes adaptar y probar sus soluciones.

11. Averiguar la razón por la que está haciendo algo. Si no sabe o no tiene razones suficiente para hacer algo entonces será difícil y poco placentero realizarlo.

12. Toma la positivo. Aprender a pensar más positivamente en la mayor parte del tiempo.
Aprende a desechar los pensamientos negativos antes de que tengan la oportunidad de afianzarse en tu comportamiento. Es obvio que no podemos estar bien y de buenas todo el tiempo, pero procura que sea así la mayor parte del día.




13. Desármalo. Separa tus tareas o proyectos en pequeños pasos. Comienza por centrarte en ese primer pequeño paso. Sólo hasta que hayas terminado con esa actividad puedes pasar a la siguiente y al hacerlo, centra tu energía en la meta en turno, que no sea nunca más de una a la vez. Los pequeños éxitos te mantendrán motivado y alejarán el  desaliento.

14. Programa el consumo de información. Los medios de información masiva tienen  preferencia por los pensamientos agresivos y negativos, ya que es lo que vende.  Elimina de tu itinerario todos aquellos programas que al verlos sólo te hacen sentir mal o deprimido. En vez de ver las noticias, busca información útil: libros, blogs de  auto superación o audio libros.

15. Escucha mientras estás en movimiento. Construye tu propia pequeña biblioteca de motivación y desarrollo personal en audio. Escúchales mientras conduces, o cuando viajas en el autobús o en la bicicleta; mientras corras o camines.

Fuente: http://www.pulsodigital.net


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